La problemática de la seguridad vial a nivel global sigue siendo una crisis silenciosa con graves implicaciones sociales, económicas y empresariales.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), América Latina concentra entre el 12% y el 15% de las muertes por siniestros viales a nivel mundial, pese a representar solo el 8 % de la población global. Esta situación demuestra que esta problemática de la accidentalidad se ha convertido en una preocupante afectación a la salud pública y desarrollo sostenible.
En Colombia, fallecieron 8.271 personas en siniestros viales en el año 2024. Aunque se registró una leve reducción frente al año 2023, la cifra continúa siendo alarmante. Actores viales como motociclistas, peatones y ciclistas representan más del 50% de las víctimas fatales; evidenciando fallas en la infraestructura vial, cultura ciudadana y en la gestión integral del riesgo.
Entre las causas más relevantes de la siniestralidad vial se encuentran, entre otras: exceso de velocidad, conducción bajo efectos del alcohol o drogas, fatiga, distracciones, irrespeto por la reglamentación y deficiente estado de los vehículos. Estos problemas persisten porque, en muchos casos, las respuestas siguen siendo reactivas o insuficientemente gestionadas, tanto desde el sector público como desde el privado.
A pesar de esta radiografía, la experiencia definitivamente demuestra que, las mejores prácticas combinan compromiso político, educación vial desde edades tempranas, inversión y mejora de la infraestructura vial, innovación tecnológica y una gestión empresarial estricta.
Es por esta razón que, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha promovido la estrategia mundial del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021–2030, cuyo fin es reducir en un 50% las muertes y lesiones graves por siniestros viales, bajo un enfoque de sistema seguro y responsabilidad compartida (https://www.who.int/teams/social-determinants-of-health/safety-and-mobility/road-safety), invitando a los gobiernos, empresas y ciudadanos a asumir un rol activo en la prevención. En cuanto a Colombia, las gestiones realizadas por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (https://www.ansv.gov.co), demuestran que sí es posible salvar vidas cuando existe articulación y liderazgo.
Para el desarrollo de estas estrategias, las empresas deben desempeñar un papel de gran relevancia, ya que los siniestros viales impactan directamente la productividad, la continuidad operativa, las primas de seguros y, sobre todo, el bienestar de la población trabajadora. En este contexto, el diseño e implementación de los Sistemas de Gestión de la Seguridad Vial / Planes Estratégicos de Seguridad Vial (PESV) deja de ser un requisito normativo para convertirse en una decisión que protege el capital humano y fortalece la sostenibilidad del negocio.
La seguridad vial debe ser un compromiso de cada uno de nosotros. Para las organizaciones, representa una oportunidad para generar impacto social positivo, reducir riesgos y aportar al desarrollo de la sociedad. Prevenir salva vidas, además de asegurar organizaciones más responsables, sostenibles y competitivas.
Sogrisel es representante y centro de entrenamiento de National Safety Council de EE. UU., y líder nacional en la gestión de seguridad vial y prevención de accidentes. ¡Déjenos saber cómo podemos ayudarle!
Juan Camilo Benavides Rojas
Director Ejecutivo CEO
Sogrisel